Crowdfunding

El crowdfunding, micromecenazgo o financiación colectiva, es una manera de conseguir financiación para proyectos y/o empresas que se está popularizando cada vez más en internet, y que poco a poco se está haciendo un hueco en nuestro país. En los últimos años hemos visto como gracias a esta nueva vía de financiación se han conseguido rodar películas, grabar discos, preparar giras de conciertos, y desarrollar todo tipo de gadgets, llegando a captar algunos proyectos hasta varios millones de dólares (Pebble con más de $10.000.000, Ouya con más de $8.000.000, y recientemente la película sobre Veronica Mars que ha conseguido casi $7.000.000).

Dentro del crowdfunding podemos encontrar diversos tipos o modalidades:

  • Préstamos: los usuarios prestan dinero a un proyecto o empresa y ésta, al cabo del tiempo, se lo devuelve con un interés acordado;
  • Equity crowdfunding: las empresas reciben pequeñas aportaciones en su capital social, los usuarios se convierten en socios de la empresa con pequeñas participaciones;
  • Las donaciones o recompensas: quizás la más usual, donde los usuarios donan o entregan dinero al proyecto a cambio de una recompensa, que puede ir desde un “gracias” a tener acceso a ediciones especiales del producto, obtener la primera versión del mismo, etc.

Este tipo de financiación se articula mediante plataformas como Kickstarter, Indiegogo o Lánzanos, entre muchas otras. La dinámica de funcionamiento es muy similar en todas ellas: posicionan tu proyecto y cobran un porcentaje sobre tu recaudación. Normalmente este tipo de proyectos sólo reciben el dinero si consiguen el objetivo que buscan, es decir los usuarios sólo desembolsan el dinero a éxito, pero hay algunas modalidades menos habituales donde aunque no consigan el objetivo se quedan el dinero, y los usuarios pagan sí o sí.

Los emprendedores buscan cada vez más en el crowdfunding la vía la financiación para sus proyectos, como demuestra la gran proliferación de plataformas para este fin. Este tipo de financiación hace que el proyecto se lance al mercado en su fase de concepto y los usuarios sean los que deciden si llega a materializarse con su apoyo. De esta manera se garantiza la viabilidad inicial de un proyecto, si consigue la financiación es porque ha tenido buena aceptación en el público que se ha animado a apoyarlo. Hay estudios que dicen que en las primeras 6 horas del lanzamiento de un proyecto se sabe si tendrá éxito o no.

Evidentemente este tipo de financiación no está exenta de críticas y peligros. Siempre hay gente que intenta colar un timo, aunque afortunadamente las plataformas tienen mucho cuidado y siempre que detectan algo raro en un proyecto proceden a cancelarlo de forma inmediata.

En España el crowdfunding está teniendo cada vez más peso, muy influenciado por la restricción del crédito por parte de las entidades bancarias, que obliga a la búsqueda de nuevas vías para financiar proyectos. Y aunque aún estamos muy lejos de otros países, últimamente hemos visto como un proyecto de Gamezone, una empresa sevillana, ha conseguido captar más de 600.000€ (un 1172% de lo que pedían) para lanzar una edición del 25 aniversario del famoso juego Hero-Quest.

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Hay vida más allá del Whatsapp

Con la reciente compra de Whatsapp por Facebook a muchos usuarios ha decidido abandonar Whatsapp y buscar otras alternativas para la mensajería instantánea. El primer problema que te encuentras cuando buscas una alternativa a un servicio como el que ofrece Whatsapp es lo que se conoce como “la teoría del bar lleno”. Si tenemos que elegir entre dos bares, siempre elegimos el que está más lleno, porque si va la gente será por algo ¿verdad? Eso es lo que pasa con Whatsapp, es el bar lleno. Si migramos a otra aplicación corremos el riesgo de no estar en contacto con todos nuestros amigos.

Dentro del mercado de aplicaciones de mensajería instantánea la oferta es cada vez más grande y con mejores aplicaciones cada día. Algunos de los ejemplos más significativos son los siguientes:

Spotbros, la alternativa patria, comenzó como una alternativa al Whatsapp con algunas funciones muy interesantes como los grupos de difusión (daban información sobre transporte público, cartelera…), pero últimamente se están posicionándo como “Cloud Messaging” lo que viene a ser un hibrido entre Whatsapp y Dropbox.

Line, una de las grandes alternativas, líder en el mercado japonés y coreano,  permite la posibilidad de realizar llamadas (Whatsapp lo incorpora este verano) y una gran variedad de emoticonos y stickers, dibujitos chorras. Está muy orientada al mercado nipón y no ha tenido buena  acogida en España.

Viber, esta aplicación se popularizó más por las llamadas, aunque es otra alternativa a tener en cuenta.

Hangouts, anteriormente llamada Google Talks, no deja de ser el chat de Gmail, pero ahora lo han abierto más y es capaz de acoger incluso tus sms, permite llamadas y video-llamadas. Otra posibilidad más.

Skype, esta aplicación ha pasado del Pc al móvil, muy conocida y utilizada para la realización de llamadas y videoconferencias. Y ahora quiere abrirse un hueco en este mundillo.

BBM, esta aplicación nativa de BlackBerry hace tiempo que dio el salto al resto de sistemas operativos.

WeChat, ChatOn… Son otras de las muchas alternativas dentro del mercado.

Pero quizás hay una que ha irrumpido con mucha fuerza y haciendo mucho ruido, convirtiendose en la gran alternativa a Whatsapp: Telegram.

Para ir haciéndonos una idea, el día que se anunció la compra de Whatsapp por Facebook, Telegram ganó 500.000 usuarios, y durante la caída Whatsapp de hace unos días, ganó 1.500.000 usuarios  y sigue creciendo a un ritmo vertiginoso. Esta aplicación presume de su seguridad y confían tanto en su invulnerabilidad que ofrecen una recompensa a quien consiga hackearla, cosa que contrasta con la vulnerabilidad de Whatsapp. Además esta aplicación ofrece llamadas, grupos de hasta 200 usuarios, envío de archivos de todo tipo de hasta 1Gb, chats secretos, es una aplicación abierta, multiplataforma… un montón de ventajas que la hacen muy atractiva. Pero… no todo puede ser perfecto, su política de protección de datos es ambigua, poco clara y deja dudas de lo que hacen con nuestros datos.

Aun así, Telegram es probablemente la gran alternativa a día de hoy para destronar a Whatsapp.

¿Es el momento de dejar whatsapp?

En la ultima semana ha estallado una bomba en el mundo de la tecnología: Facebook ha comprado Whatsapp por 19.000 millones de dólares, 4.000 millones en metálico y el resto en acciones. Lo miremos por donde lo miremos es un precio desorbitado, más aún si lo comparamos con otras compras similares recientes (Rakuten compro Viber por 900 millones, que tampoco está nada mal).

Pero, ¿por qué pagar tanto? Si analizamos un poco Whatsapp estamos frente a una empresa de 50 empleados y monoproducto de mucho éxito. Pero esto no justifica la cantidad pagada. Tampoco lo hace el número de usuarios de Whatsapp, ya que con esta compra Facebook no está consiguiendo incrementar su base de datos de usuarios debido a que tienen un solapamiento de cerca del 90% de los mismos.

Entonces ¿para qué quiere Facebook Whatsapp? La respuesta es sencilla: quiere entrar tanto en el negocio de la mensajería instantánea como en el sector de la telefonía móvil. Se trata de una compra estratégica. Ha comprado a uno de los grandes jugadores del mercado y para ello ha pagado un precio desorbitado que además hace que nos pasemos semanas hablando de ellos. Captan nuestra atención y de esta forma centran el foco en la operación y en sus repercusiones.

No voy a descubrir nada diciendo que el uso de estos servicios es cada vez mayor y que incluso está desviando la atención de los usuarios. Cada vez usamos menos las redes sociales y estamos más conectados vía Whatsapp. En los últimos meses Tuenti ha perdido el 58% de sus usuarios y se estima que Facebook perderá el 80% de los suyos para el 2017. Parece que hay una tendencia a conectarnos más por estas vías y el boom de las redes sociales se está terminando.

¿Qué nos supone esto a nosotros como usuarios? Por un lado tenemos a Facebook que su forma de ganar dinero es tener una cartera de usuarios perfectamente catalogados y segmentados por gustos, afinidades, edad, sexo,…. Un producto muy atractivo para las agencias de marketing. En Facebook cedemos nuestra privacidad de forma más o menos consentida a costa de poder “cotillear” la vida de nuestros amigos, compañeros de clase y trabajo.

Y por otro lado tenemos a Whatsapp, una empresa que adolece de sistemas seguridad, con un sistema vulnerable que a sus creadores nunca les ha preocupado, que supone tener una puerta abierta al mundo con un cartel de “entre sin llamar”, dicho de manera llana.

En definitiva, se nos juntan el hambre con las ganas de comer… se juntan dos empresas que tienen en la privacidad del usuario (la falta de la misma) el centro del negocio. Para ahondar más en esto,  Facebook ya ha insinuado que no piensa resolver los problemas de vulnerabilidad de whatsapp.

En conclusión, si te preocupa un mínimo tu intimidad y especialmente la seguridad de tu terminal móvil tal vez sea el momento de abandonar Whatsapp.