A vueltas con la Neutralidad de la Red

Hace algún tiempo ya comentamos algo sobre la Neutralidad de la Red (bit.ly/1eXNIwr ) yúltimamente podemos ver muchas noticias sobre este tema. Una de las últimas, vista la semana pasada, quizás sea la primera piedra que ponga fin a la imprescindible Neutralidad de la Red: la FCC (Comisión Federal de las Comunicaciones) ha aprobado un plan que permite a los proveedores de contenidos pagar por tener prioridad en sus servicios frente a otros.

En esta ocasión han cambiado un poco la estrategia a la hora de afrontar el tema. Hasta ahora siempre se hablaba en negativo: frenar o bloquear determinados contenidos. Pero ahora han cambiado el mensaje a positivo: dar más velocidad a ciertos contenidos por pago, dar prioridad a contenidos… como si fuera distinto a lo que hasta ahora decían. Es el mismo perro pero con distinto collar.

Hasta la semana pasada Internet permitía un escenario donde todos tenían las mismas oportunidades, tanto emprendedores como empresas que ofrecen sus servicios por Internet. Cualquier empresa, por pequeña que fuera, podría poner su producto en la red y llegar a todos sus posibles clientes compitiendo cada una con sus “armas”. Esto permite que si una pequeña empresa, como puede ser Teleprensa, hace las cosas bien, con planificación estratégica, un buen plan de marketing digital, una gestión eficiente de sus operaciones, etc. puede plantar cara a sus competidores por muy grandes que sean.

Pero ahora, con este nuevo plan, la cosa cambia de forma radical: ya da igual lo bueno que seas gestionando tu empresa o da igual que tu departamento de marketing digital sea muy bueno. Si tu competencia tiene capacidad económica sólo tendrá que pagar para que su contenido sea prioritario y… ¡voilá!, tu negocio habrá desaparecido de la red como por arte de magia a ojos de los usuarios que, hagan lo que hagan, siempre encontrarán antes a tu competidor que a ti y sus páginas se cargarán más rápido que las tuyas, lo que hará que los usuarios se dirijan a estas páginas que pasan a ser prioritarias.

¿Pero qué pasa en la Unión Europea? Pues hasta ayer mismo parecía que desde nuestra querida UE se apostaba por la Neutralidad de la Red, con algunos peros. En marzo el Parlamento aprobó medidas para favorecer la Neutralidad de la Red, pero ahora cada uno de los miembros lo tiene que ratificar, y el Reino Unido ya ha dicho que piensa votar en contra. Como sucede España, al ejecutivo de Cameron parece que le molesta que sea un juez quien decida el bloqueo de un determinado contenido, en vez de dejar esa potestad a un organismo o gobierno. En definitiva, la Unión Europea más temprano que tarde seguirá los pasos de los EEUU.

Afortunadamente aún quedan Quijotes dispuestos a luchar contra los molinos y Brasil está decidida a liderar la defensa de la Neutralidad de la Red, como demostró en el Encuentro Global sobre el Futuro de la Gobernanza de Internet (NETMundial). Si no tienen éxito, las startups tecnológicas ya no tendrán las cosas tan fáciles y ver a una empresa naciendo en un garaje con un simple ordenador y una conexión a Internet será pronto una utopía.

Amazon y el comercio electronico

En las últimas semanas estamos viendo muchas noticias sobre innovaciones y nuevas patentes que está preparando Amazon en su Marketplace. Algunas de estas noticias son cuanto menos sorprendentes: por un lado están estudiando el uso de drones para el reparto de sus productos; por otro lado han solicitado unas patentes que parecen dirigidas a la predicción de las ventas; y la última ha sido el lanzamiento de “Amazon Dash”, un gadget que nos permite hacer la lista de la compra bien por voz o bien por lectura del código de barras, tan simple como ir a la cocina y escanear los códigos de barra de los productos que se nos han acabado o están a punto de terminarse y si el producto no tiene código de barras, como las frutas o verduras, sólo hay que indicar que nos falta un kilo de manazas y automáticamente se te añade a tu lista de la compra en “Amazon Fresh”, haciendo que la compra del supermercado sea mucho más sencilla, cómoda y rápida. Por ahora nos toca esperar un poco para disfrutarlo y sólo está disponible en California, San Francisco y Seattle.

En los orígenes del e-commerce existía una gran diferencia en los precios entre una tienda física y otra online, hecho que hacía muy atractivo hacer compras de forma online. Pero con el tiempo este gap se ha ido reduciendo y en estos momentos se puede decir que no existe diferencia, e incluso algunas marcas ya están fijando precios para que no exista diferenciación entre comprarlo online o en tienda física. El gran talón de Aquiles del comercio online es la experiencia de compra: mientras que en una tienda física u offline la experiencia termina cuando te vuelves a casa con tu producto en la mano, en una tienda online tienes que esperar un mínimo de 24 horas (salvo que estés en ciertas ciudades comprando en ciertas tiendas) para poder disfrutar de tu compra. Además la figura del prescriptor se pierde online a pesar de que en cada producto aparezcan sugerencias de compra en función de las compras de otros usuarios. Si nos metemos en el sector retail, es muy difícil, casi imposible, a día de hoy saber qué tal te queda una prenda antes de comprarla salvo que sea una prenda básica que siempre es igual y ya la conoces.

Si analizamos un poco las últimas patentes e innovaciones parece que Amazon pretende mejorar aún más sus plazos de entrega intentando que estos se reduzcan a unas simples horas. Así fue con la entrega de las consolas de nueva generación en algunas ciudades, realizando estas entregas de madrugada para que los más jugones pudieran disfrutar de su consola desde el primer minuto del lanzamiento de la misma, sin hacer largas colas en una tienda. Está claro que esto lo puede hacer cuando se trata de campañas organizadas de productos muy concretos, pero sí parece que con estas patentes quieren que este tipo de entregas sea más habitual y que no tengamos que esperar 24 horas desde que hacemos el último clic y pagamos la compra para disfrutar de la misma.

Desde en sus inicios Amazon fue una revolución en la e-commerce y ahora parece que quiere volver a serlo intentando modificar la experiencia de compra acercándola al máximo a la compra offline, conjugando lo mejor de ambas experiencias. Y haciendo que comprar en su Marketplace no se diferencie en casi nada a ir a tu supermercado de confianza o las tiendas de tu ciudad, pero todo ello desde la comodidad de tu sofá.