NETFLIX O LA OPORTUNIDAD (QUE NOS NIEGAN) DE PODER ELEGIR

La semana pasada nos sorprendimos con la llegada de Netflix a Cuba. Dicho así podría no tener ninguna importancia, se podría ver como un avance en la apertura del país, pero si tenemos en cuenta que Netflix no está disponible en España por motivos burocráticos y legales, resulta como mínimo extraño. Y sorprende hasta al más despistado.

Para quien no conozca Netflix, se trata de una plataforma de televisión en streaming (por internet) que ofrece probablemente el mejor catalogo a nivel mundial de series y películas, con producciones propias de gran éxito como “House of Cards”, todo de forma legal y por un precio muy razonable (desde unos 8 dólares/mes). Es la plataforma para los amantes de las series y las películas. Aquí en España no podemos disfrutarla, no ofrecen su servicio en nuestro país, y los motivos son los de siempre: hay un lobby anclado en el pasado que no ha sabido adaptarse al nuevo paradigma que ha creado internet en sus negocios. Ven como su negocio esta caduco y encuentran en unos políticos tan caducos como ellos la única vía para mantener viva su anticuada forma de ver la industria gracias a legislaciones que bloquean cualquier intento de innovación y progreso en estos sectores.

Ya hemos visto como la industria de la música, el cine y últimamente la prensa de papel han instado a los gobiernos de turno para que legislen en defensa de sus intereses, y el caso de Netflix es uno de los primeros ejemplos de cómo ponemos palos en las ruedas de la innovación en nuestro país con estas legislaciones. Que Netflix no esté disponible en nuestro país es simple y llanamente por una cuestión de legislación interesada que hace que esta empresa no pueda prestar sus servicios en España. Como ejemplo de esta legislación absurda, Netflix tendría que pagar el triple por los derechos de autor de las obras que emitieran en nuestro país, en comparación con otros países de nuestro entorno.

En los últimos años, han aparecido algunas plataformas similares, pero por desgracia ninguna consigue acercase a la calidad y cantidad de contenido de Netflix. Son más bien una muestra de la ineptitud del sector que ha intentado posicionarse antes de la inevitable llegada de Netflix, o lo que es lo mismo, un “quiero y no sé cómo se hace”. Lo peor para ellos es que más tarde o más temprano Netflix llegará.

Lo que a mí me cabrea mucho es ver como un país sometido a una dictadura tiene más libertad a la hora de elegir contenidos audiovisuales que un país supuestamente democrático como el nuestro. Ya va siendo hora que le perdamos el miedo a internet y que cuando digamos “internet” no signifique “piratas” sino “oportunidad”.

EL AÑO DE LOS SMARTWATCH

Hace ya unas semanas que se cerraron las puertas del CES 2015 (Consumer Electronic Show de Las Vegas) y a la vista de todos los anuncios realizados y las propuestas que se mostraron en la convención más importante de la electrónica de consumo, podemos decir casi sin equivocarnos, que éste será el año de la tecnología wearable y más concretamente de los Smartwatch o relojes inteligentes. En este 2015, por fin, se producirá el gran despegue de esta industria.

A lo largo de este año se producirá el lanzamiento del más esperado dentro del sector, que será el que marque el inicio de la era de los Smartwatch: evidentemente estamos hablando del Apple Watch.

Desde hace mucho tiempo Apple ha marcado el paso en el baile tecnológico y la innovación de producto, desde aquel día en que Steve Jobs dijo aquello de “one more thing” y se sacó del bolsillo el primer IPod… pero de eso hace ya unos cuantos años. Desde aquel día ha llovido mucho y han pasado muchas cosas en la compañía de la manzana que han provocado que se esté discutiendo y poniendo en duda el liderazgo de Apple en innovación y desarrollo de producto, incluso se les acusa de centrarse demasiado en el marketing y olvidarse de innovar. Dos ejemplos claros son su último sistema operativo y su nuevo Iphone 6, que cuenta con características técnicas similares a teléfonos de 2012.

Pero aún así siguen siendo el referente tecnológico para el gran público, que aún sigue formando colas interminables en sus tiendas para ser los primeros en tener un IPhone, un IPad o cualquier producto que lancen al mercado. Por suerte para ellos sus productos siguen siendo productos aspiracionales que le confieren un estatus especial a la legión de fieles seguidores de la marca.

Y como decíamos, la duda que se cierne sobre Apple y su capacidad de innovación se vuelve a plasmar en el sector de los Smartwatch. En esta ocasión parece que llegan tarde. Mientras que otras compañías han apostado por este sector lanzando varios modelos que incluso tienen ya varias versiones del mismo en el mercado, Apple debuta este año con su reloj y no parece que lo haga con un producto “campeón”. Según parece tiene un grave problema de durabilidad de batería, con una autonomía de unas 9 horas máximo, que no parece que tendrá una solución para el día de su lanzamiento, y que los deja en muy mal lugar frente a sus competidores.

Pero a pesar del éxito que han tenido compañías como Pebble en su campaña de crowdfunding o la gran apuesta de las grandes marcas con magníficos productos, ninguna ha sido capaz de dar el “gran salto del abismo” y pasar del segmento freak y early adopters (que suponen un pobre 16% del mercado total) en sus ventas.

Quizás en esta ocasión Apple ha sido conservadora y ha preferido esperar a ver cómo se comporta el mercado respecto a estos gadgets, y si el consumidor valora más un reloj más orientado a las notificaciones de llamadas, mensajes, correos electrónicos, control de música, etc., o si bien prefiere un reloj más orientado al seguimiento y monitoreo de la actividad física con sensores de movimiento, pulsímetro, etc., o un híbrido entre ambos. O quizás no han creído en este sector y se han visto obligados a sacar uno para poder satisfacer la demanda de sus fieles.

De lo que sí podemos estar seguros es que a pesar de las malas críticas que ya está suscitando, el Apple Watch se convertirá en un gran éxito, y será capaz de llegar a la mayoría de los consumidores (mayoría precoz), que pasarán por alto cualquier problema técnico y precio elevado con tal de llevar un “pero mascao” en su muñeca.

Ya sabes, si aún no tienes uno ¡estás tardando en comprarte el tuyo!

OTRA OPORTUNIDAD PERDIDA

El otro día se estrenó en Telecinco la nueva serie sobre el Capitán Alatriste, “Las aventuras del Capitán Alatriste”, y desgraciadamente perdemos nuevamente otra oportunidad para realizar una gran superproducción a la altura de las novelas, a pesar de que en esta ocasión se tenían todos los mimbres para hacer un buen canasto.

¿Pero qué ha pasado esta vez? Es la pregunta que nos hacemos todos al ver el primer capítulo. Con la película se cometió el gran error de intentar resumir todos los libros en un par de horas de metraje, cosa imposible, y como era de esperar salió un batiburrillo que no había por dónde cogerlo, a pesar del elenco de actores que presagiaba una buena película, con su buen actor protagonista incluido, pero fue una decepción de dimensiones épicas.

Esta vez han apostado por el formato serie, que personalmente me parece el mejor formato y que además de estar de moda, encaja mucho más con las novelas escritas: cada novela se puede convertir de forma sencilla en una temporada. Además tienen, por lo visto en el primer capítulo, un buen guion que encaja con lo que esperamos de una buena serie basada en unos libros magníficos. Un guion sin fisuras, con buenos diálogos que nos presentan bien a los distintos personajes que conforman la historia. Incluso los personajes son muy creíbles, aunque impacta ver un Capitán Alatriste tan joven y tan poco castigado. En el personaje que imaginamos los lectores de las novelas, todos podemos coincidir en la visión de un veterano y curtido soldado, castigado por la edad, los duelos por plata u honor y las innumerables batallas con el Tercio Viejo de Cartagena. A pesar de todo, el joven actor que lo interpreta, Aitor Luna, hace un magnifico papel, hay que reconocerlo. También hay que reconocer que en el apartado de duelos a espada, tema fundamental en la historia, las coreografías son buenas (en el segundo capítulo empeoran un poco) y otra vez más demuestran que en España tenemos algunos de los mejores coreógrafos de duelos de espadas del mundo. Por algo somos, aunque pocos lo sepan, los inventores de la esgrima.

Pues a pesar de todo esto, un buen guion, unos buenos actores encarnando buenos personajes y unos buenos duelos de espada, la serie no hay por dónde cogerla, tiene algo te hace pensar “esto es una mierda”. Una pena tremenda. Algunos apuntan a la iluminación de la serie, que es cierto que no le hace ningún bien. Pero hay algo más que hace que la serie no tenga ese salto de calidad que todos esperábamos.

Sé que las comparaciones son odiosas, pero en este caso no nos queda más remedio que comparar esta producción con otras que se han hecho recientemente en este país, con gran éxito de audiencia y crítica, y ya mejor ni mencionar a las que hacen las cadenas americanas como AMC o HBO. El problema esencial ha sido caer en manos de Mediaset y más concretamente Telecinco, que ha hecho un “ecce homo” con esta magnífica obra literaria. Ay Manolete…

TU NEGOCIO A UN POST-IT DE DISTANCIA

Hace unas semanas dediqué esta columna a introducir una nueva metodología para el lanzamiento de Startup y nuevas empresas en general: el Lean Startup, donde se aplicaba la metodología “Lean” desarrollada por Toyota en la creación de modelos de negocio. Una metodología muy interesante porque pone en el centro al cliente y no al producto como se hace de forma tradicional. Se trata de una metodología muy innovadora y con un gran impacto.

Una de las herramientas que usa esta metodología es el “lienzo de modelo de negocio”, donde el emprendedor o un equipo plasman y definen cómo quieren que sea su modelo de negocio. Pero ¿qué entendemos por modelo de negocio? Se puede entender que es el plano en el que se describe el modus operandi de una empresa o, en definitiva, cómo gana dinero una empresa. Y qué mejor para describir y definir un modelo de negocio que un lienzo donde dibujar o pintar todas las interacciones de los distintos componentes o partes que conforman dicho modelo, de una forma muy visual y sencilla.

Lienzos hay muchos: Board Innovation Tool, Ideo Business Model (http://goo.gl/VEEEQQ), Plan Cruncher, Ideo Business Model (http://goo.gl/WmlD6o) y mi favorito el Lean Canvas (http://goo.gl/mYn7Yt) desarrollado por Alexander Osterwalder. Da un poco igual cuál se use, todos son igual de imperfectos y todos nos ayudan en el desarrollo de nuestras ideas para transformarlas en un modelo de negocio. Lo importante es usarlos.

Centrándonos en el lienzo propuesto por Osterwalder, el Lean Canvas, nos presenta nuestro plano de modelo de negocio dividido en 9 módulos:

  1. Segmento de mercado. ¿A quién va dirigido nuestro producto? Se trata de definir el segmento o segmentos de mercado a los que se va a dirigir la empresa.
  2. Propuestas de valor. ¿Qué vende la empresa? Qué problemas de los clientes vamos a solucionar y satisfacer.
  3. ¿Cómo llegamos a nuestros clientes? Qué canales vamos a utilizar para hacer llegar nuestra propuesta de valor a nuestros clientes.
  4. Relación con los clientes. ¿Cómo nos relacionamos con nuestros clientes? Nuestra relación es directa, indirecta, a través de internet…
  5. Fuente de ingresos. ¿Cómo ganamos dinero? Política de precios
  6. Recursos Clave. ¿Con qué vamos a realizar nuestro negocio? Definiremos los principales activos que necesitaremos para desarrollarlo.
  7. Actividades clave. ¿Cómo lo vamos a hacer? Definimos las acciones y actividades para llevar a cabo nuestra propuesta de valor.
  8. Asociaciones clave. ¿Necesitamos socios? Definir si es necesario contar con equipos externos para reducir riesgos o adquirir nuevos recursos.
  9. ¿Cuánto nos cuesta hacer todo esto? Se trata de hacer un análisis de los principales costes en los que vamos a incurrir.

Se trata de un mapa donde iremos rellenando las casillas y conformando nuestro modelo de negocio de una forma sencilla. El quid de la cuestión es que gracias a este lienzo consigamos plasmar el modelo de negocio de forma simple y comprensible, sin llegar a una simplificación excesiva del mismo. En un mundo donde la información nos llega por todas partes y donde la atención es cada vez más difícil de conseguir, desarrollar un modelo de negocio bajo la forma de un lienzo puede ayudar mucho a captar la atención y explicar de forma más sencilla nuestro modelo sin necesidad de aburrir con un documento largo.

Todos conocemos lo que es un Post-it, ese famoso pequeño trozo de papel amarillo donde no caben grandes definiciones ni grandes explicaciones, sólo unas pocas palabras, lo que implica que hay que ser muy conciso en lo que escribas, con una banda adhesiva que permite que sea de quita y pon. Podrás preguntarte qué tiene que ver un Post-it con el desarrollo de tu modelo de negocio. Tiene que ver  y mucho, ya que es el aliado perfecto a la hora de trabajar en una nueva idea o proyecto, que puede ir cambiando y pivotando a lo largo de su desarrollo hasta conseguir un modelo definitivo. Gracias a la inestimable ayuda de estos Post-it podremos hacerlo sin necesidad de generar muchos desperdicios, simplemente quitando y poniendo papelitos con las nuevas ideas y conceptos hasta llegar a tu modelo definitivo.

Emprender nunca ha sido fácil, pero con estas nuevas herramientas, la distancia y el camino se hacen menos duros.