Tecnología bajo la piel

El mundo de la tecnología avanza a una velocidad cada vez mayor y como muestra de ello tenemos un buen ejemplo en la tecnología “wearable” de la que se está empezando a hablar, que poco a poco se va abriendo hueco en nuestras vidas y que ya casi se está quedando obsoleta cuando aún no hemos descubierto todo el potencial que puede ofrecernos, y que nos ofrecerá. Antes de ser una “tecnóloga madura” (aunque sería objeto de discusión cuándo una tecnología llega a su madurez) ya está evolucionando.

Desde hace algún tiempo, aunque de manera muy tímida, están apareciendo noticias sobre tecnología “injertable” o implantes tecnológicos. En estos momentos el principal uso y vía de desarrollo está en la medicina, donde gracias a estos implantes se están consiguiendo grandes avances en el tratamiento de ciertas enfermedades como la diabetes o en trastornos mentales que requieren medicación. Con esta nueva vuelta de tuerca de la tecnología wearable podemos introducir un implante en bajo nuestra piel, en nuestros músculos o incluso en nuestro cerebro, que nos permite estar monitorizados constantemente y que es capaz de suministrar de forma más eficiente insulina a un diabético justo en el momento que la necesita y con la dosificación exacta, mejorando la calidad de vida de los pacientes.

A día de hoy, podíamos tener un monitoreo a tiempo de real de algunos parámetros: tiempo de actividad diaria, nuestro pulso, el sueño, la distancia recorrida en un día, el número de pasos… pero ahora se nos abre un nuevo campo que casi permitirá tener un monitoreo de parámetros tan importantes como la presión arterial, el colesterol… que nos harán ganar en calidad de vida y prevenir muchas enfermedades.

Pero la tecnología wearable no solo se está centrando en el campo médico, ya hay compañías trabajando en implantes NFC (Near Field Communication o comunicación de campo cercano) para el control de dispositivos, desde abrir la puerta de tu casa, o fichar en la oficina, a pagar en un comercio. Esta tecnología ofrece un grandísimo abanico de posibilidades.

Evidentemente todo ello tiene unas implicaciones sobre nuestra privacidad que van más allá de conocer dónde estamos en cada momento o qué páginas visitamos y compras hacemos, pero no volveremos a olvidarnos las llaves de casa….

Tendremos que ver cómo evoluciona esta tecnología y si finalmente nos convertimos en hombres y mujeres biónicos o directamente en Ciborgs.

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EL AÑO DE LOS SMARTWATCH

Hace ya unas semanas que se cerraron las puertas del CES 2015 (Consumer Electronic Show de Las Vegas) y a la vista de todos los anuncios realizados y las propuestas que se mostraron en la convención más importante de la electrónica de consumo, podemos decir casi sin equivocarnos, que éste será el año de la tecnología wearable y más concretamente de los Smartwatch o relojes inteligentes. En este 2015, por fin, se producirá el gran despegue de esta industria.

A lo largo de este año se producirá el lanzamiento del más esperado dentro del sector, que será el que marque el inicio de la era de los Smartwatch: evidentemente estamos hablando del Apple Watch.

Desde hace mucho tiempo Apple ha marcado el paso en el baile tecnológico y la innovación de producto, desde aquel día en que Steve Jobs dijo aquello de “one more thing” y se sacó del bolsillo el primer IPod… pero de eso hace ya unos cuantos años. Desde aquel día ha llovido mucho y han pasado muchas cosas en la compañía de la manzana que han provocado que se esté discutiendo y poniendo en duda el liderazgo de Apple en innovación y desarrollo de producto, incluso se les acusa de centrarse demasiado en el marketing y olvidarse de innovar. Dos ejemplos claros son su último sistema operativo y su nuevo Iphone 6, que cuenta con características técnicas similares a teléfonos de 2012.

Pero aún así siguen siendo el referente tecnológico para el gran público, que aún sigue formando colas interminables en sus tiendas para ser los primeros en tener un IPhone, un IPad o cualquier producto que lancen al mercado. Por suerte para ellos sus productos siguen siendo productos aspiracionales que le confieren un estatus especial a la legión de fieles seguidores de la marca.

Y como decíamos, la duda que se cierne sobre Apple y su capacidad de innovación se vuelve a plasmar en el sector de los Smartwatch. En esta ocasión parece que llegan tarde. Mientras que otras compañías han apostado por este sector lanzando varios modelos que incluso tienen ya varias versiones del mismo en el mercado, Apple debuta este año con su reloj y no parece que lo haga con un producto “campeón”. Según parece tiene un grave problema de durabilidad de batería, con una autonomía de unas 9 horas máximo, que no parece que tendrá una solución para el día de su lanzamiento, y que los deja en muy mal lugar frente a sus competidores.

Pero a pesar del éxito que han tenido compañías como Pebble en su campaña de crowdfunding o la gran apuesta de las grandes marcas con magníficos productos, ninguna ha sido capaz de dar el “gran salto del abismo” y pasar del segmento freak y early adopters (que suponen un pobre 16% del mercado total) en sus ventas.

Quizás en esta ocasión Apple ha sido conservadora y ha preferido esperar a ver cómo se comporta el mercado respecto a estos gadgets, y si el consumidor valora más un reloj más orientado a las notificaciones de llamadas, mensajes, correos electrónicos, control de música, etc., o si bien prefiere un reloj más orientado al seguimiento y monitoreo de la actividad física con sensores de movimiento, pulsímetro, etc., o un híbrido entre ambos. O quizás no han creído en este sector y se han visto obligados a sacar uno para poder satisfacer la demanda de sus fieles.

De lo que sí podemos estar seguros es que a pesar de las malas críticas que ya está suscitando, el Apple Watch se convertirá en un gran éxito, y será capaz de llegar a la mayoría de los consumidores (mayoría precoz), que pasarán por alto cualquier problema técnico y precio elevado con tal de llevar un “pero mascao” en su muñeca.

Ya sabes, si aún no tienes uno ¡estás tardando en comprarte el tuyo!

COMPARTE TUS IDEAS: GANARAS MÁS

Estamos acostumbrados a ver noticias sobre batallas legales entre compañías derivadas de las acusaciones sobre la vulneración de patentes, el uso de las mismas sin licencias, etc… Dentro de estas batallas tenemos una que se ha convertido en una guerra y aunque parece que ahora han firmado la paz, seguro que estallará el conflicto próximamente. Evidentemente, hablamos Apple y Samsung.

La lucha por la defensa de patentes y la propiedad industrial e intelectual es lo más normal y habitual en todos los sectores- Todos queremos proteger nuestras ideas hasta la última consecuencia. Pero lo que no es habitual y más especialmente en los sectores tecnológicos es lo que ha hecho recientemente Tesla Motors con un gran paquete de sus patentes: liberarlas para que cualquiera pueda usarlas, incluso (o especialmente) su competencia.

Para quien no conozca Tesla Motors, se trata de una compañía americana de coches eléctricos, probablemente el líder mundial tecnológico a día de hoy en este sector, y cuando hablamos de coches eléctricos no hablamos de esos cochecillos pequeños monoplaza o biplaza que algunas compañías ofrecen, ni hablamos tampoco de coches híbridos. Ellos ofrecen berlinas eléctricas, coches grandes y con autonomía nada envidiable a la de cualquier berlina convencional.

Como decíamos, esta compañía ha liberado un paquete grande de patentes para que cualquiera que quiera fabricar un coche eléctrico, pueda usar, sin pagar licencias, sus avances tecnológicos. Alguno pensará que están locos, puede ser, pero yo veo más una genialidad y un golpe de efecto. Con esta acción buscan potenciar el mercado de coches eléctricos que a día de hoy es insignificante dentro del sector automovilístico a nivel mundial, supone menos del 5% de las ventas y de ese 5% cerca del 90% son coches híbridos. Son líderes, sí, pero de un mercado insignificante, no llegan ni a cabeza de ratón.

Si gracias a su acción consiguen que otros fabricantes se atrevan a lanzar más modelos eléctricos, mejorando así la oferta en el sector con la esperanza que el porcentaje de coches eléctricos tenga cada vez más peso en el sector automovilístico, habrán conseguido su objetivo o el que se intuye bajo esa medida. Si se venden más coches eléctricos, ellos venden más y si venden más ganan más y eso es de lo que se trata ¿no? Pero además se han guardado un As en la manga, porque dentro del paquete de patentes que han liberado no están sus patentes sobre baterías. Serán locos pero no son tontos, ellos al final venderán más coches y también más baterías para los coches, tanto para los suyos como para los de otras marcas.

Los de Tesla han entendido que las patentes están muy bien y son muy útiles, pero si no vendes nada o muy poco, son inservibles. Y no pasa nada por compartir tus ideas, aunque sea con la competencia, lo importante es saber qué hacer con ellas y cómo sacarle rendimiento, que es lo verdaderamente difícil.

Esto que han hecho en el sector automovilístico es aplicable a cualquier otro sector. Ayudar a desarrollar tu sector bien sea liberando patentes o compartiendo ideas para que otros las usen o las mejoren, al final es siempre más rentable que luchar por conseguir un mejor porcentaje de la cuota de mercado tal y como está. Como se suele decir es más el 1% de un millón que el 10% de diez mil. Pasamos de “me quedo tuerto con tal de verte ciego”, a “todos ganamos (y yo un poquito más)”. Win to win to win to win….

No maten al mensajero

Hace ya unas semas que saltó el escándalo de Gowex y ha corrido mucha tinta al respecto, y más que correrá, seguro. Unos han querido ver en este escándalo otra burbuja tecnológica que estalla, otros un fracaso del MAB (mercado alternativo bursátil), muchos un error garrafal y/o complicidad de los auditores en todo lo ocurrido, y demasiados le han echado la culpa a Gotham City Research.

Gowex nació hace algunos años con la idea de ofrecer servicios wifi gratuitos en kioscos de prensa, paradas de autobús, en los propios autobuses urbanos, etc., en un momento donde las conexiones móviles de internet no estaban muy generalizadas, eran muy caras y escasas (en MB). En ese momento si necesitabas revisar tu correo electrónico, revisar la prensa o simplemente navegar tenías que buscar una wifi abierta para conectar tu portátil o bien que te dejaran la clave wifi de la cafetería de turno, si tenían. Eran otros tiempos y las necesidades de conexión eran distintas. Pero desde que se popularizó el uso de los Smartphone, la aparición de las tabletas y la generalización de las conexiones de internet móvil, era evidente que su negocio original perdía parte del sentido. Tenían que reinventarse o morir.

Evidentemente, no se trata de un fracaso de las nuevas tecnologías en España ni, como decíamos, un estallido de una nueva burbuja. Lo último que necesita este sector es un escándalo de este tipo que provoque la fuga de inversores y de emprendedores por situaciones provocadas por cuestiones ajenas al sector.

Tampoco se trata de un fracaso del MAB como se ha querido vender desde algunos sectores reacios a este nuevo mercado bursátil. Lo que sí es, es un rotundo fracaso de los mecanismos de control que se establecen y sobre todo del controlador. Desde hacía tiempo muchas compañías que cotizaban en este mercado estaban reclamando al gobierno una ley que les permitiera pasar de este mercado alternativo al mercado continuo, donde los controles son más estrictos y son responsabilidad de la CMNV, pero el Gobierno se la negó hace unos meses, y ahora están pagando justos por pecadores, pronosticando, quién sabe si su fin.

Se ve claro que es un error de los auditores que han firmado las cuentas de esta compañía sin mirar nada y peor aún sin auditarlas, o sea, sin hacer su trabajo, cosa frecuentemente normal, por desgracia. Si los auditores hubieran hecho lo mismo que Gotham, estudiar las cuentas en profundidad, igual no se habría llegado a este punto y todo esto se habría evitado.

Así que queda claro que ni “Batman” ni Gotham tienen culpa de nada de esto. De lo único de lo que pueden ser acusados es de sacar un informe demoledor sobre Gowex con la excusa de buscar su desplome en su cotización en la bolsa (MAB) y poder comprar barata, muy barata, una empresa con una valoración alta en ese momento. Puede que los que hacen estas acusaciones algo de razón tengan y que la idea de preparar un informe durante ocho meses sobre la empresa en cuestión y el análisis número a número, dato a dato, tuviera como fin comprar la empresa lo más barato posible… puede ser, pero gracias a su minuciosidad y estudio en detalle han sacado a luz una gran estafa. Simplemente han hecho el trabajo que otros no hicieron y deberían haber hecho.

Por desgracia estamos ante un nuevo caso de estafa en este país, otro más, pero en este caso se trata de un gran emprendedor premiado, hasta el presidente del gobierno le entregó un premio recientemente, lo que no ayuda mucho ni a la imagen de España ni a la del resto de emprendedores. Nuevamente el garbanzo negro estropea el cocido.

GOOGLE BANK

Llevamos un tiempo escuchando susurros y rumores por la red que dicen que Google, Apple y otras compañías tecnológicas y de Internet pueden estar pensando en entrar en el negocio financiero. Algunos gurús hablan incluso de que en 5 años Apple y Google podrían liderar el negocio bancario y financiero. ¿Quién sabe? Igual estamos a las puertas de una nueva revolución.

Pero vamos por partes, desde la caída de Lehman Brothers y el inicio de la crisis, el sector financiero está cada vez peor considerado por parte de los clientes. La insatisfacción es cada día más grande, y vemos a diario cómo los bancos comenten atropellos cada vez mayores, especialmente en nuestro país donde bancos y cajas nacionalizados y rescatados con nuestros impuestos son capaces de dejar en la calle a ancianas y bebés sin ningún problema o autoconcederse aumentos de sueldos en los consejos de administración que llegan a ser bochornosos. La digitalización bancaria es muy pobre en la mayoría de los casos y salvo excepciones va muy por detrás de las necesidades de los usuarios en Internet. Por estos motivos y muchos otros (todos tenemos alguna mala experiencia con un banco) hacen que nadie que sea fan de un banco como sí los hay de compañías como Apple.

Si además a esta situación añadimos que durante el año 2013 se financiaron 5.000 millones de euros entre particulares mediante crowdfunding, según publicó el Instituto de Estudios Bursatiles (IEB), que las transacciones no bancarias, como las que se desarrollan en la plataforma de pagos PayPal, han pasado de una cuota de mercado del 0,5% en 2009 al 8% en 2013, la popularización cada vez mayor de “Bitcoin” y otras modas virtuales, y la aparición de nuevas plataformas para la obtención de financiación para proyectos y empresas mediante préstamos entre usuarios como “Lendingclub, tenemos un ecosistema donde es posible realizar tu actividad tanto particular como profesional al margen del actual sistema financiero.

Juntando la mencionada mala imagen a nivel global de los bancos,  su mala gestión del negocio online, con la aparición de modelos de negocio basados en la no utilización de bancos, tenemos el caldo de cultivo perfecto para que grandes empresas como Google, Apple, Amazon o PayPal entren en el sector financiero dando un vuelco a la banca tradicional y quizás sean capaces de liderar el sector financiero en los próximos años. Está claro que el lobby bancario se opondrá de manera firme e intentara que se les nieguen las licencias para operar como entidades financieras, como ya lo hicieron con “Lendingblub”, al que obligaron a convertirse en un banco. Pero en esta ocasión estamos frente a gigantes que pueden dar una gran sorpresa y no sería descabellado ver como Google compra un gran banco, capacidad económica tiene de sobra para hacerlo. El primer paso ya lo están dando, veremos qué nos depara el futuro.

El CONSUMO COLABORATIVO Y LAS TECNOLOGÍAS DISRUPTIVAS

Llevamos varias semanas escuchando hablar mucho sobre “Uber” y “Bla Bla Car”, incluso hemos leído y escuchado que la Comisión Europea ha rechazado prohibir estos servicios y ha indicado que tienen que ser los propios países quienes regulen en este aspecto. Como siempre ha pasado en la historia, la aparición de tecnologías disruptivas causa un gran revuelo en los sectores tradicionales, generando mucho temor y recelo. Pero nada más lejos de la realidad.

En esta ocasión se han juntado el uso de las nuevas tecnologías y el consumo colaborativo, potenciándolo y llevándolo a un nuevo escenario muy interesante. Pero vamos por partes: compartir coche entre particulares como proponen “Bla Bla Car” y “Uber”, es algo que hemos hecho siempre aunque de forma casual. Ha sido el desarrollo de las redes sociales lo que ha llevado a un nivel superior a este uso compartido de coches y ha provocado una auténtica revolución dentro de sector del transporte de personas por carretera, poniéndolo patas arriba. Pero ¿cómo es posible que “Bla Bla Car” pueda competir con las compañías de líneas regulares de pasajeros sin tener un solo autocar? O ¿cómo “Uber” puede provocar tanto pánico en el sector del taxi de Barcelona y/o Madrid con sólo el anuncio de su comienzo de actividad en dichas ciudades? Ese es simplemente el efecto que provocan las tecnologías disruptivas. Los sectores tradicionales no son capaces de adaptarse al nuevo paradigma que proporcionan estas tecnologías disruptivas que vienen a revolucionar todo.

“Bla Bla Car” está haciendo que las compañías de líneas regulares de pasajeros, los autobuses de ruta, vean reducido su número de pasajeros de forma drástica y les toca ahora ponerse a competir con usuarios que ponen su coche a disposición de otros usuarios para hacer un viaje compartiendo gastos, lo que supone un gran reto para estas compañías.

Pero el caso de “Uber”, que acaba de desembarcar en Barcelona, va aún más lejos: ofrece un servicio donde el usuario sabe cuánto le va a costar el trayecto; lo va a poder pagar con el Smartphone sin necesidad de llevar dinero encima; podrá elegir al conductor en función de su bio o las calificaciones de otros usuarios; elegir el tipo de vehículo que necesitas (si vas a una reunión de trabajo igual te interesa ir en un tipo de coche determinado); y todo eso desde una app en nuestro Smartphone. Cosas simples y que nos parecen normales en otros sectores, pero que precisamente en el sector del taxi no son muy frecuentes, especialmente saber el precio del trayecto.

La respuesta de los taxistas ha sido la normal en estos sectores tradicionales, poner el grito en el cielo al ver peligrar su sector prácticamente invariable en los últimos años, e intentar que el gobierno de turno ilegalice la nueva competencia. Pero lo que no hemos visto es hacer una reflexión profunda en el sector y nadie se ha preguntado por qué han aparecido estos nuevos servicios, que lo único que han hecho es dar respuesta a las necesidades de los usuarios que se han obviado en estos años. La solución, desde mi punto de vista, no está en prohibir “Uber” o “Bla Bla Car”, está en adaptarse a las nuevas tecnologías y reinventarse. ¿Habrá pensado algún taxista de Barcelona en registrarse en Uber? Quizás no sea la solución, pero igual es un primer paso mejor que prohibir y legislar en contra de la innovación una vez más.

Si nada más empezar la tormenta hay ya muchas reacciones adversas, ¿qué sucederá cuando llegue el todopoderoso Google con su coche autónomo?

Hay vida más allá del Whatsapp

Con la reciente compra de Whatsapp por Facebook a muchos usuarios ha decidido abandonar Whatsapp y buscar otras alternativas para la mensajería instantánea. El primer problema que te encuentras cuando buscas una alternativa a un servicio como el que ofrece Whatsapp es lo que se conoce como “la teoría del bar lleno”. Si tenemos que elegir entre dos bares, siempre elegimos el que está más lleno, porque si va la gente será por algo ¿verdad? Eso es lo que pasa con Whatsapp, es el bar lleno. Si migramos a otra aplicación corremos el riesgo de no estar en contacto con todos nuestros amigos.

Dentro del mercado de aplicaciones de mensajería instantánea la oferta es cada vez más grande y con mejores aplicaciones cada día. Algunos de los ejemplos más significativos son los siguientes:

Spotbros, la alternativa patria, comenzó como una alternativa al Whatsapp con algunas funciones muy interesantes como los grupos de difusión (daban información sobre transporte público, cartelera…), pero últimamente se están posicionándo como “Cloud Messaging” lo que viene a ser un hibrido entre Whatsapp y Dropbox.

Line, una de las grandes alternativas, líder en el mercado japonés y coreano,  permite la posibilidad de realizar llamadas (Whatsapp lo incorpora este verano) y una gran variedad de emoticonos y stickers, dibujitos chorras. Está muy orientada al mercado nipón y no ha tenido buena  acogida en España.

Viber, esta aplicación se popularizó más por las llamadas, aunque es otra alternativa a tener en cuenta.

Hangouts, anteriormente llamada Google Talks, no deja de ser el chat de Gmail, pero ahora lo han abierto más y es capaz de acoger incluso tus sms, permite llamadas y video-llamadas. Otra posibilidad más.

Skype, esta aplicación ha pasado del Pc al móvil, muy conocida y utilizada para la realización de llamadas y videoconferencias. Y ahora quiere abrirse un hueco en este mundillo.

BBM, esta aplicación nativa de BlackBerry hace tiempo que dio el salto al resto de sistemas operativos.

WeChat, ChatOn… Son otras de las muchas alternativas dentro del mercado.

Pero quizás hay una que ha irrumpido con mucha fuerza y haciendo mucho ruido, convirtiendose en la gran alternativa a Whatsapp: Telegram.

Para ir haciéndonos una idea, el día que se anunció la compra de Whatsapp por Facebook, Telegram ganó 500.000 usuarios, y durante la caída Whatsapp de hace unos días, ganó 1.500.000 usuarios  y sigue creciendo a un ritmo vertiginoso. Esta aplicación presume de su seguridad y confían tanto en su invulnerabilidad que ofrecen una recompensa a quien consiga hackearla, cosa que contrasta con la vulnerabilidad de Whatsapp. Además esta aplicación ofrece llamadas, grupos de hasta 200 usuarios, envío de archivos de todo tipo de hasta 1Gb, chats secretos, es una aplicación abierta, multiplataforma… un montón de ventajas que la hacen muy atractiva. Pero… no todo puede ser perfecto, su política de protección de datos es ambigua, poco clara y deja dudas de lo que hacen con nuestros datos.

Aun así, Telegram es probablemente la gran alternativa a día de hoy para destronar a Whatsapp.